Botox para combatir la sudoración excesiva Diciembre 22

El botox es conocido por su efecto para combatir patas de gallo y arrugas faciales, pero ahora tiene un nuevo uso: luchar contra la sudoración.
Las personas que sufren de este trastorno, se llegan a sentir acomplejadas y deben soportar situaciones muy embarazosas. El botox, uno de los tóxicos más venenosos y potentes que existen, tiene cada vez más usos terapéuticos tras ser debidamente tratado.
Una vez delimitadas las zonas a tratar, se procede a la inyección del botox. Diez días después se vuelve a realizar la prueba del yodo-almidón para delimitar posibles zonas que hayan quedado y se deban tratar.
Este tratamiento es indoloro, rápido y se realiza en consulta. En poco tiempo, el paciente empieza a notar los efectos y deja de sudar, lo que puede ser muy satisfactorio y le permitirá realizar cualquier actividad de forma completamente normal.